Las enfermeras de Intermountain Health relacionan el calce y la tela del sujetador con los resultados de la cirugía cardíaca
El calce y la tela pueden mejorar o empeorar un sujetador. Pregúntele a cualquiera que use uno. ¿Pero quién hubiera pensado que podría influir en el resultado médico de una cirugía a corazón abierto?
Los médicos profesionales saben desde hace tiempo que el peso de los senos grandes puede tensar las incisiones quirúrgicas después de una cirugía a corazón abierto y, en ocasiones, provocan su apertura. Por eso, los hospitales les dan a las pacientes un sujetador postquirúrgico que se diseña para dar soporte y evitar complicaciones. Lo habitual es vestir a las pacientes con este sujetador después de la cirugía e indicarles que lo usen 20 horas al día durante seis semanas.
Después de una cirugía a corazón abierto, es habitual que las mujeres sean vulnerables a complicaciones relacionadas con el sujetador, como las lesiones por presión y las heridas en el lugar de la incisión si el calce y la tela no son adecuados.
Las enfermeras cardíacas en Intermountain Health Saint Joseph Hospital sintieron curiosidad cuando atendieron a varias mujeres con senos grandes que fueron readmitidas en el hospital después de la cirugía cardíaca. Cuando utilizaban sujetadores muy pequeños, las mujeres tenían heridas en las incisiones o lesiones por presión al costado de sus cuerpos.
Finalmente, una paciente sorprendió a sus cuidadores cuando les informó que el sujetador que le habían dado le causaba picazón y era demasiado pequeño.
Esto inspiró a las enfermeras cardíacas Lauren Zobec, enfermera titulada (RN, por sus siglas en inglés) y Sarah Duart, RN, de Saint Joe’s a obtener más información y a buscar una solución.
“Desde que soy una enfermera cardíaca, hemos usado el mismo producto. La tela causa picazón y no permite que la zona respire. Tiene una gran banda elástica que lastimaba los costados de las personas y la talla más grande que teníamos no era lo suficientemente grande”, afirmó Zobec. Después de la cirugía, las pacientes se acaloran y sudan debido al desequilibrio hormonal y ese sujetador posoperatorio no permitía que esa zona respirara.
“No me extraña que las pacientes no los usaran en casa y tuvieran que ser readmitidas por las heridas”, afirmó Zobec. “Encontramos muchos estudios sobre las infecciones de heridas después de una cirugía a corazón abierto”.
Esos estudios demostraron que las pacientes realmente reportaron que los sujetadores calzaban mal y que, una vez que llegaban a casa, se deshacían de ellos debido a la tela.
Zobec y Duart fueron a comprar sujetadores. Buscaban un producto que redujera la tensión en la herida y que fuese de un material suave y elástico para controlar la hinchazón y la humedad. Además, el sujetador debía estar disponible en tallas más grandes.
Descubrieron que el sujetador adecuado existe. Fue diseñado por una mujer para las pacientes después de una cirugía mamaria.
“Es realmente suave, cómodo y con soporte”, afirmó Zobec. Este nuevo sujetador tiene aperturas en los laterales y está disponible en tallas desde la pequeña a la 6XL.
Aunque no se destruyó ningún sujetador, se apartaron todos los antiguos sujetadores postquirúrgicos “estilo años 70” en septiembre de 2023 en favor de los nuevos sujetadores rosa, afirmó Zobec. Los resultados: Saint Joe’s no ha tenido ninguna herida posoperatoria entre las 71 pacientes mujeres de cirugía a corazón abierto desde entonces.
Zobec dijo que ha sido enfermera cardíaca durante 18 años y que siempre había usado el antiguo producto para las pacientes después de la cirugía. Duart, quien ha trabajado en otros sistemas de salud, coincide en que ese sujetador era el único que estaba disponible.
Cuando comenzaron a plantear sus inquietudes, las enfermeras contaron con el apoyo de sus jefes y del equipo financiero que controla los costos de suministros. El nuevo sujetador cuesta 5 USD más pero mejorará los resultados y permitirá que las pacientes ahorren si ayuda a prevenir complicaciones. Ya que reduce significativamente las posibilidades de estas complicaciones, las pacientes no solo están más cómodas, sino que son menos propensas a reingresos y complicaciones.
“Estamos aquí para ayudar a las pacientes, y quiero que este sujetador esté disponible en todas partes, ya que es algo importante y lo correcto para estas mujeres”, afirmó Zobec. Además, es doloroso para una paciente que ya está en tratamiento tener también heridas y lesiones por presión, agregó.
“La cirugía a corazón abierto es algo muy importante y regresar (al hospital) porque no tenías el producto adecuado. ... Solo queremos ayudar”, afirmó Duart.
Zobec y Duart han presentado solicitudes para participar en congresos nacionales de enfermería para compartir lo que han aprendido con la esperanza de ayudar a otros pacientes cardíacos de todo el país. Ingenio, innovación, inspiración: dos enfermeras que se preocuparon en buscar soluciones para mejorar la atención de los pacientes.