Salt Lake City, Utah,
16
October
2025
|
14:53 PM
America/Denver

Intermountain Health desarrolla un modelo innovador para la atención de forma proactiva a las mujeres embarazadas y en posparto con hipertensión

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Intermountain Health desarrolló un modelo innovador de atención clínica que junta a proveedores de atención médica primaria y de salud de la mujer con farmacéuticos y expertos en medicina cardiovascular y nefrología (cuidado de los riñones) para identificar, manejar y observar de manera proactiva a las pacientes con riesgo de complicaciones por hipertensión durante y después del embarazo. 

El modelo de proceso de atención del embarazo y la hipertensión tiene como objetivo ayudar a las pacientes a modificar sus factores de riesgo de hipertensión y reducir su aparición y progresión hacia trastornos hipertensivos más graves durante el embarazo, como la preeclampsia (toxemia) y la eclampsia, así como reducir su riesgo de padecer condiciones médicas cardíacas graves, como ataques al corazón, accidentes cerebrovasculares e insuficiencia cardíaca en el futuro. 

“Con este enfoque de atención basado en el trabajo en equipo, estamos cerrando la brecha entre la atención a las pacientes durante y después del embarazo, guiándolas y garantizando la continuidad del cuidado tras el parto”, afirmó la Dra. Donna Dizon-Townson, especialista en medicina materno-fetal que lidera esta iniciativa en Intermountain Health, en Provo (Utah). 

En Estados Unidos, hasta 4 de cada 10 mujeres padecerán presión arterial alta crónica después de dar a luz. La hipertensión, o presión arterial alta, a menudo se denomina la asesina silenciosa porque las personas no suelen presentar síntomas hasta que se ha producido daño en los órganos. 

Los trastornos hipertensivos del embarazo afectan hasta al 20 % de todos los embarazos. La hipertensión también es un indicador de otras posibles complicaciones de salud. 

La hipertensión durante el embarazo, así como los trastornos más graves a los que puede evolucionar si no se trata, como la preeclampsia (toxemia) y la eclampsia, constituyen una de las principales causas de complicaciones graves en la condición médica de madres, reingresos hospitalarios posparto y aumento del riesgo cardiovascular a largo plazo en las mujeres. Esos riesgos cardiovasculares pueden provocar condiciones médicas graves como ataques al corazón, accidentes cerebrovasculares e insuficiencia cardíaca. 

“Las pacientes embarazadas suelen estar muy motivadas para buscar atención médica y mantenerse saludables durante el embarazo, con el fin de favorecer el desarrollo del bebé. Sin embargo, por diversas razones, tras el parto algunas pacientes corren el riesgo de no recibir atención de seguimiento. El manejo óptimo de la presión arterial posparto es tan importante como mantenerla bien controlada durante el embarazo”, añadió la Dra. Dizon-Townson.

El control de la presión arterial durante el embarazo puede reducir el riesgo de resultados adversos, como el parto prematuro, y un manejo óptimo de la presión arterial después del embarazo puede disminuir los riesgos cardiovasculares maternos, entre ellos ataque al corazón, insuficiencia cardíaca, accidentes cerebrovasculares e incluso la muerte.

El nuevo y exclusivo modelo de proceso de atención del embarazo y la hipertensión de Intermountain pone el foco en un cuidado integral y continuo de la persona. Brinda a proveedores de salud de la mujer, de atención médica primaria y a sus pacientes en etapa prenatal y posparto las herramientas y la educación necesarias para manejar de manera proactiva la hipertensión, incluida la coordinación de la atención y el conocimiento de cuándo derivar a otros especialistas médicos en cardiología y nefrología. 

Los cardiólogos están especialmente capacitados para la atención de condiciones médicas relacionadas con el corazón. Tener preeclampsia o eclampsia también puede afectar la salud renal, lo que podría requerir atención de un nefrólogo. 

“Colaborar con tantos proveedores en Intermountain con una meta específica en mente nos dio la oportunidad de tener un impacto real en la salud de las mujeres”, dijo Kirstin Hesterberg, DO, médica de Intermountain Health en Denver, especialista en enfermedades cardiovasculares en mujeres y embarazos, y estrechamente involucrada en este trabajo. “Estamos entusiasmadas de hacer el seguimiento de este nuevo camino de atención y de ver los resultados positivos”.  

“Esperamos que se identifiquen a las pacientes con hipertensión durante y después del embarazo y reciban la atención, el seguimiento y las derivaciones adecuadas, así como la educación específica sobre su condición médica”, afirmó Kismet Rasmusson, NP, directora de desarrollo del programa de cardiología en Intermountain Health en Salt Lake City y proveedora de práctica avanzada en insuficiencia cardíaca y trasplante. 

“En última instancia, si tratamos los riesgos cardiovasculares antes del embarazo, esperamos ver menos casos de condiciones médicas hipertensivas durante el embarazo”, añadió. 

“En el pasado, existía la percepción de que, si tenía preeclampsia y daba a luz a su bebé, se curaba. Pero en realidad, el diagnóstico de hipertensión gestacional o preeclampsia funciona como un marcador de enfermedad para otras complicaciones cardiovasculares que pueden presentarse después del parto. “Mantener la presión arterial no solo durante el embarazo, sino también después y entre embarazos, es importante para las mujeres”, informó la Dra. Dizon-Townson. 
En el nuevo modelo de atención está estandarizando el seguimiento de las pacientes posparto con trastornos de hipertensión, tanto antes de que salgan del hospital tras el parto como fuera del hospital. Se controla la presión arterial de las pacientes dentro de las 72 horas posteriores al parto mediante observación remota, y nuevamente entre 7 y 10 días después del alta hospitalaria, para ayudar a identificar problemas de manera temprana. 

También se observará nuevamente durante su visita a la clínica posparto, la cual se recomienda entre las 4 y 6 semanas después del parto. Se recomiendan visitas de seguimiento a largo plazo para pacientes con hipertensión en distintos intervalos después de la visita posparto, hasta un año después del parto, para ayudar a identificar y tratar los riesgos cardiovasculares como diabetes, obesidad y colesterol alto. 

La Dra. Dizon-Townson también enfatizó la importancia de las visitas antes del embarazo y durante él, para que las pacientes puedan observar su presión arterial y saber si necesitan realizar cambios en el estilo de vida o en los medicamentos antes del embarazo o durante él. 

“Las investigaciones muestran que después del parto y durante el período posparto necesitamos continuar con la vigilancia de la presión arterial. Muchas compañías de seguros ahora cubren el equipo de observación remota de la presión arterial que se puede usar en casa”, dijo la Dra. Dizon-Townson. 

Según la Dra. Dizon-Townson, es importante que las madres controlen y revisen su presión arterial con frecuencia durante y después del embarazo para evitar problemas de salud graves.

“Podemos enseñar a las pacientes cómo observar su presión arterial de manera segura en casa, y nosotros podemos supervisarla de forma remota. Esto se traduce en menos visitas hospitalarias posparto, menos reingresos y mejor cumplimiento con los medicamentos para la presión arterial”, añadió. 


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