Gracias al rápido actuar de empleados que corrían en la maratón de St. George, se salvó la vida de un hombre que quiere agradecerles
Un hombre de Salt Lake, maratonista y corredor veterano, agradece estar vivo tras sufrir un paro cardiaco en la maratón de St. George el 5 de octubre. Dan Sorensen, 60, ha corrido en varias maratones, pero esta vez, él y su hijo solo fueron a apoyar a unos amigos en las últimas millas de la maratón.
En la milla 23, Dan y su hijo, Oliver Sorensen, comenzaron a correr junto a su amigo durante poco tiempo cuando, de repente, Dan colapsó y cayó al piso. Su hijo lo volteó y se dio cuenta de que su papá estaba inconsciente, su corazón se había detenido y tenía heridas en el rostro y las rodillas.
Casi de inmediato, dos empleados de Intermountain, Mike Henstrom, MD, un médico de emergencia del Centro Médico de Intermountain, y Julie Street, RN, jefa de enfermería de la sala de emergencias de Intermountain Saratoga Springs, que estaban corriendo detrás de ellos en la maratón, llegaron a la escena y actuaron de inmediato junto a Katie Bradshaw Smith, RN, una enfermera de la sala de emergencias del Hospital St. Mark de MountainStar, quien también corría en la maratón. Todos aplicaron su entrenamiento en reanimación cardiopulmonar (RCP).
Realizaron RCP y brindaron asistencia médica hasta que, unos ocho minutos más tarde, llegó la ambulancia del equipo de técnicos médicos de emergencias, ya que estaban cerca en la pista esperando para responder ante problemas médicos.
Por primera vez desde el incidente, Dan y su familia se reencontraron con estos empleados en el Centro Médico de Intermountain el jueves.
“No creí que sobreviviría. Es fabuloso verlo de pie”, dijo Julie Street. “Es muy importante saber cómo realizar RCP básica hasta que lleguen los servicios de emergencia con sus aparatos”.
“Estas situaciones nos hacen tomar consciencia de la importancia no solo de saber RCP, sino también de poder iniciarla de inmediato y tener la confianza de hacerlo con eficacia. El tiempo es oro. Cuanto antes se reanimen el corazón y los pulmones, mejor estará la persona”, indico el Dr. Henstrom.
La esposa del Dr. Henstrom, Stephanie, quien corrió media maratón, también ayudó en la escena, al igual que Brian Hales, MD, un anestesiólogo jubilado que corrió media maratón, y un voluntario desconocido.
Luego, a Dan lo trasladaron en ambulancia hasta el Hospital Regional de Intermountain en St. George junto a su esposa, Jana.
El primer día en el hospital, él no hablaba ni respondía en lo absoluto. Sus seis hijos se reunieron en el hospital, incluso una de sus hijas viajó desde otro estado, por miedo a que no sobreviviera.
Estuvo cinco días internado. No recuerda mucho de lo que ocurrió. Un médico le dijo a la familia que la mayoría de las personas que sufren este tipo de paro cardiaco no sobreviven, a menos que el hecho ocurra en el hospital.
Luego de que lo estabilizaran en el Hospital Regional de Intermountain en St. George, a Dan lo trasladaron al Centro Médico de Intermountain en Murray, donde se sometió a una cirugía de derivación cuádruple a cargo del cirujano cardiaco y cardiotorácico William Caine, MD. Permaneció en el hospital varios días después de eso. Ahora, se encuentra bien y está recuperándose en su hogar, con el sentido del humor intacto.
Dan y su familia estarán por siempre agradecidos por los profesionales médicos que lo ayudaron en ese momento.
“Realmente es increíble que esas personas estuvieran todas allí en el momento en que dejé de respirar”, expresó Dan.
“Existen las personas compasivas y, luego, están las personas compasivas y cualificadas. Es una perspectiva interesante ser el hombre que estaba inconsciente en el piso y que estas personas que estaban allí participando de una carrera sacrificaran su tiempo y utilizaran su conocimiento médico durante ese momento tan crítico para mí. Me dieron la oportunidad de seguir viviendo. Es un muy buen indicador del tipo de personas que son”, añadió Dan.
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