El departamento de cuidados cardíacos de Intermountain Health mantiene a los pacientes jóvenes cerca de su casa en Billings, Montana
Dos familias de Billings han desarrollado un lazo inesperado a través de los desafíos y triunfos al cuidar de sus niños pequeños con condiciones cardíacas graves.
Las familias Tallon y Schultz han navegado los sube y baja con el apoyo de Hugh Bigg, DO, un cardiólogo pediátrico del St. Vincent Regional Hospital de Intermountain Health.
Sus experiencias son una historia de resiliencia, amistad y de la importancia de tener el cuidado médico cerca de casa.
El hijo de Demi Tallon, Lenox, nació un mes antes de la fecha de parto sin complicaciones, pero a los 18 días de vida, dejó de respirar mientras ella lo tenía en brazos.
“Gracias a Dios, mi esposo estaba ahí conmigo, y llamó al 911”, dijo Tallon.
Llevaron a Lenox de urgencia al St. Vincent Regional Hospital de Intermountain donde tuvieron que revivirlo dos veces antes de ser transportado en un helicóptero médico a Denver. Fue allí donde los doctores lo diagnosticaron con coartación de la aorta, una condición en la que parte de la aorta se estrecha, restringiendo el flujo sanguíneo al cuerpo.
“Es como un arco que se contrajo, con lo que toda la sangre no estaba yendo al resto de su cuerpo”, dijo Tallon.
Lenox necesitó un procedimiento a corazón abierto para reparar este defecto que ponía en riesgo su vida.
Durante este periodo, Kayleen Schultz y su familia también habían estado lidiando con la grave condición cardíaca de su hija, Gabby.
Durante un examen prenatal, Gabby fue diagnosticada con síndrome hipoplásico de ventrículo izquierdo, una condición rara en la que el lado izquierdo del corazón no está desarrollado del todo, afectando así el flujo sanguíneo en el corazón y cuerpo.
Cuando salieron del consultorio del doctor ese día, no estaban seguros de que Gabby fuera a sobrevivir después de nacer. Después de consultar con el doctor Michael Gordon, MD, un especialista de medicina materno fetal en el hospital Sr. Vincent de Intermountain, aprendieron acerca de las tres cirugías que serían necesarias para que Gabby pudiera vivir.
Gabby pasó por su primera cirugía a corazón abierto cuando tenía tan solo 5 días de vida en Denver.
En un principio, la familia Schultz pasó 38 días en el hospital, pero tuvieron que volver en más ocasiones para los siguientes procedimientos. A los cinco meses, Gabby tuvo su segunda cirugía a corazón abierto. Fue entonces cuando las familias Schultz y Tallon conectaron.
El esposo de Demi, Zach, conocía a Shultz del instituto y eran amigos a través de las redes sociales.
“Él estaba al tanto de la condición cardíaca de Gabby porque yo había compartido mucho en cuanto a esto, así que él se puso en contacto conmigo enseguida cuando estaban de camino a Denver”, dijo Schultz.
Las experiencias que tuvieron en común crearon lazos profundos, proporcionando así apoyo emocional y entendimiento durante algunos de los momentos más difíciles de sus vidas.
“Fue bueno habernos conocido antes y tener cosas en común. Eso brinda consuelo”, dijo Schultz.
Después de volver de Billings, ambas familias tuvieron que navegar el cuidado médico especializado para sus bebés durante el proceso de recuperación y sanación. Conocieron al Dr. Bigg, cuya pericia y cuidado compasivo habían sido clave en el tratamiento continuo de sus niños.
Ambas madres enfatizaron la importancia de tener cuidados médicos especializados cerca de casa. Tallon compartió su preocupación al salir de Denver, pero también se sintió aliviada al saber que tenían disponibles cuidados médicos de alto nivel cerca de casa. “Fue intimidante volver de Denver”, dijo Tallon. “Pero el Dr. Bigg ha sido una gran bendición. Ha sido maravilloso trabajar con él”.
Shultz comparte un sentimiento similar, diciendo que la pericia del Dr. Biggs ha sido una respuesta a sus oraciones.
“Teniendo en cuenta la seriedad de la condición que tiene Gabby, no hubiéramos podido estar en Billings si el Dr. Bigg no estuviera allí”, dijo Schulz.
Schultz compartió una experiencia particularmente angustiosa. “En agosto él le salvó la vida a Gabby”, dijo. “Ella había tenido una muy mala reacción a uno de sus medicamentos. Él le realizó un electrocardiograma y enseguida identificó el problema”.
Las familias Tallon y Shultz han encontrado fortaleza en sus experiencias compartidas y en el apoyo de su comunidad. “Kayleen es ahora una de mis buenas amigas, y conectamos a través de nuestros bebés”, dijo Tallon. “Ella ha sido una gran bendición en mi vida”.
También están involucrados en la organización Montana Bravehearts, una organización sin fines de lucro que apoya a familias que están lidiando con defectos cardíacos congénitos. El Dr. Bigg también sirve como miembro de la junta de la organización.
A medida que continúan con sus experiencias, las familias Tallon y Schultz se mantienen agradecidas por el cuidado y apoyo recibidos, sabiendo que no están solos, con amigos y profesionales médicos en ambos lados.
La St. Vincent Regional Hospital Foundation de Intermountain, llevó a cabo su onceavo evento “Call for Kids Mediathon” el 9 de abril para apoyar a las familias de la región y a pacientes como Gabby y Lenox. Hubo una recaudación de fondos a beneficio de los servicios para niños en St. Vincent, base de la única unidad de cuidados intensivos pediátricos y del programa de cirugía pediátrica del área este de Montana.
“Las donaciones recibidas a través del evento Call for Kids Mediathon ayudan a hacer posible que St. Vincent brinde a nuestros pacientes pediátricos un cuidado continuo, el cual es incomparable en nuestra región”, dijo Tyler Wiltgen, director ejecutivo de St. Vincent Foundation. “El apoyo filantrópico para nuestros programas pediátricos marca una diferencia en las vidas de nuestros pacientes más vulnerables y sus familias, y es una manera en la que cumplimos con nuestra misión”.
Las donaciones aseguran que los pacientes más frágiles y jóvenes tengan acceso a la mejor tecnología, programas e instalaciones para sanar cerca de casa.
Las donaciones también se pueden hacer en línea en svhkids.org.